The Trans fat Killer

Quiero contarte el caso del The Trans fat Killer, el asesino de las grasas saturadas, como lo quieras llamar. Cada vez que me acuerdo me río y sobre todo le estoy eternamente agradecido. Tengo videos pero no sé si subirlos porque son muy largos. El caso es que de camino a Yosemite el GPS nos llevó al Valle de Strawberry, desviándonos peligrosamente de la ruta que debíamos llevar. No fue nuestra culpa pero unas amigas en el coche me pidieron parar porque tenían que ir al cuarto de baño.
Paramos en una especie de hotel de carretera, muy hogañero y rústico, que tiene por nombre The Strawberry Lodge. Allí había un hombre almorzando con su madre y cuando llegué saludé y dije “Hi, sir“, y el hombre sonrió diciéndome que no era tan viejo como para que le llamara señor. La cosa es que cuando terminamos todos en el cuarto de baño nos escuchó hablando de Yosemite y nos dijo “Si váis a Yosemite estáis muy desviados”
La cosa es que nos tiramos en el hotel cerca de una hora con un mapa que nos dieron, haciendo una ruta totalmente nueva. El hombre comía fish and chips con su mano y se limpiaba en el pantalón, en un gesto que ahora hacemos para recordarle. Era el auténtico asesino de las grasas saturadas. Tomaba un bloody mary, su madre una sopa caliente, la chimenea era fantástica, todo nevado, carreteras cortadas y nos invitó a ir a su casa para pensar con más calma qué ruta íbamos a hacer. Pensábamos que iba a matarnos, pero…

Nos dio un paseo por su pueblo, nos llevó a su casa, nos dio un mapa, estuvimos un buen rato con él, se ofreció para ayudarnos a cancelar la reserva de hotel que teníamos porque no íbamos a llegar a tiempo al estar las carreteras cortadas, se interesó por qué íbamos a hacer el resto del viaje, pensábamos que en cualquier momento sacaría una motosierra y acabaría con nosotros, pero resultó que era una de esas pocas personas que quedan en el planeta dispuestas a ayudar. Tenemos su correo y todavía no le he escrito para darle las gracias, sin duda lo haré, recuerdo su casa, sus gatos, la manera en que se limpiaba las grasas saturadas en el pantalón, su enorme garaje, un auténtico crack. Él, por cierto, nos recomendó antes de volver, visitar South Lake Tahoe, por lo que le debemos mucho, muchísimo, un señor.

Ese gato parecía haberse comido otro. Tenía cuatro o cinco, y con lo que echo yo de menos a Tito…

La casa del asesino de The Trans fat Killer, el asesino de las grasas saturadas. Bromeamos diciendo que esa gorra escondía un cadáver debajo…

Mis amigas Seojin y Angela, cogiendo una herramienta de su garaje y simulando el ataque que pensábamos iba a hacernos…

La chimenea del Strawberry Lodge…

Inicio








SanFranciscoGuia.com es una web dedicada a la ciudad de 

¡Muy gracioso Pablo!
Qué loco que cuando nos encontramos con alguien que esta dispuestisimo a ayudarnos inmediatamente pensemos que nos pedirá, o cuán loco estará, o en qué momento sacará la motosierra para cortarnos en pedacitos… Y qué loco también que estas situaciones sean “noticia” por lo infrecuentes…
¡Hago campaña por la solidaridad (y por las utopias)!
Un beso,
Cris M
Espero que tu amigo nunca aprenda a hablar español…para que no lea este post…