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No tengo jet lag, posiblemente porque jet lag sólo tengo en España. Me gustan los Estados Unidos y por eso sigo la NBA y por eso la mitad de los torneos de tenis se disputan en Estados Unidos y por eso al final uno termina teniendo jet lag permanente. Me levanté sin sueño a las 8 de la mañana de aquí y fui a desayunar a Lori’s Diner. Una hamburguesa de pollo con patatas fritas y agua, el agua te lo ponen gratis y es del grifo, algo que no me gusta pero todo el mundo me ha dicho que es buena.

A las 11.30 cogí el BART para el aeropuerto de San Francisco y tras los controles pertinentes de seguridad volé a Las Vegas con Virgin América, me ha parecido fascinante el vuelo, un paisaje aterrador, precioso, y un avión muy moderno, con azafatas y azafatos muy diferentes al resto de estándares que ves. Pantalla de plasma en el asiento con Google Maps, para pedir bebidas y comida desde allí… televisión en directo… películas bajo demanda.. y mil detalles más que os iré contando más adelante. El vuelo de San Francisco a Las Vegas dura una hora y media (en coche hay alrededor de diez horas y por eso decidí ir de esta forma).

El aeropuerto de Las Vegas y Las Vegas están relativamente cerca. El taxista estaba loco, perdón, LOCO. Veréis videos y fotos, hicimos parada en señal de “Welcome to the Fabulous Las Vegas” y luego al hotel, el Hotel Flamingo, un hotel de categoría donde se está muy bien y está jodidamente bien ubicado. El resto te lo puedes imaginar, margaritas, espectáculos, fotos, subir a la Torre Eiffel para hacer sightseeing con la caída del sol, las fuentes del Hotel Bellagio, y aquí estoy a la una de la mañana deseando volver al strip y mañana pensando no levantarme muy tarde para poder ir a algún espectáculo del Circo du Soleil y el resto de sitios que quedan por ver.

Les mantendré informado, dudes.