estados unidos, marketing

Basta que te hable bien de la atención al cliente que tienen en Estados Unidos en la amplia mayoría de tiendas… para que en 72 horas me den una paliza tremenda tras varios fallos de los que no tengo la culpa. El coche de alquiler que reservamos con la compañía Alamo, la misma compañía que utilicé para el viaje en Los Angeles, tenía en el mostrador a un completo inútil… que me tocó. Tras equivocarse mil veces, tras pedir ayuda otras mil veces, pasó mi tarjeta de crédito tres veces, nada más y nada menos, comentándome que estuviera tranquilo que había anulado los cargos. No los había anulado y ahora el coche de alquiler es como si lo hubiera comprado… vaya tela.

Luego con el hotel igual, cargos duplicados y ahora tener que ponerme a llamar, a escribir correos, a justificar que estoy diciendo la verdad y que los que se han equivocado son ellos. Para colmo, y no tiene nada que ver pero también está relacionado con errores, la Seguridad Social en España se equivoca y me carga en la cuenta la cuota de trabajadores autónomos por duplicado, por lo que calculo que en las últimas 72 horas me han cargado unos 1000 dólares que no he utilizado y que me voy a tener que partir la cara por recuperar…

Como seguro entiendes, con lo calentito que estoy hoy, tras 12 horas en coche en los últimos dos días… estoy reventado como para contarte lo espectacular que es Yosemite. Perdón.